DigitalSenior tiene su público. ¿O no lo tiene?

Cuando uno se plantea un reto, por muy difícil que sea, debe tener en cuenta lo siguiente: un reto es un desafío ante algo. Se trata de superar, ser mejor.

Esta búsqueda que emprende uno mismo a veces tiene un reflejo en intentar ofrecer algo único o mejor que lo existente.

Sin duda a nivel personal sería fácil nombrar muchos ejemplos. No es éste el objetivo de este artículo.

Pero a nivel profesional, esta búsqueda tiene sentido cuando planteamos ofrecer un producto, venderlo. O ofrecer un servicio.

Una oferta que debe contar con alguien que pueda estar receptivo a escuchar, a descubrir, a valorar, a comparar y tal vez a sentir la necesidad de tenerlo (o contratarlo o comprarlo en lenguaje empresarial). Este alguien es nuestro público, y se le asocia el anglicismo de “target”. Es el público objetivo.

Hacer algo para nadie no tiene sentido en el 95% de los casos. Sólo tiene su razón de ser cuando se hace para uno mismo, con una meta circunscrita a la satisfacción propia. Motivos sobran, desde espirituales a puramente económicos.

En el momento de plantearse #DigitalSenior me aproveché, en parte, del análisis que hice en su momento de DigitalPymes. Guardando las distancias, ofrecer algo cuya base es la experiencia tiene muchos números para encontrar un público objetivo receptivo.

No considerar la experiencia ajena como un valor positivo no tiene lógica, así que asumo que es una buena base.

Mejor dicho, consideré hace algún tiempo que #DIGITALSENIOR sí tenía un público objetivo. Y yo quería, quiero llegar a él.

¿Quién es?  Mañana más

Ir arriba